Mi bebé duerme mucho. ¿Es normal?

El momento de sueño de un bebé es, la mayoría de las veces, fuente de estrés para los padres. Entre las posiciones más adecuadas, las horas que debe dormir y el llanto en las noches, este aspecto se convierte en el centro de la vida del bebé y sus padres durante los primeros meses de vida.

 

Cada bebé es diferente

Muchos padres se preocupan cuando comparan la conducta de su bebé con la de otros, sin darse cuenta de que cada nene es diferente y tiene su propio patrón de comportamiento.

El sueño no escapa a esta peculiaridad. La rutina diaria, la personalidad intranquila o calmada, la edad e, incluso, el ambiente familiar construyen los patrones de sueño de cada bebé.

Los pediatras afirman que un recién nacido debe dormir cerca de 18 horas diarias, tiempo que parece excesivo q pero que irá disminuyendo a partir del tercer trimestre después del nacimiento. Debes tener en cuenta que en estos momentos el cerebro de tu nene está pasando por toda una serie de transformaciones que requieren del llamado sueño REM, habitual en las primeras semanas.

En esta etapa es normal que nuestro nene alterne las horas de sueño nocturnas con las diurnas, aunque siempre es posible crearles una rutina que los acostumbre a dormir durante toda la noche y solo lo mínimo por el día. Lo más problemático, en un principio, es que los bebés no tienden a dormir más de 5 horas seguidas, por lo que las noches en vela son bastantes frecuentes.

Más que el tiempo que pase durmiendo, lo importante es que el bebé consiga dormir adecuadamente y descansar. Observar la rutina de sueño de tu bebé te permitirá discernir entre elementos que puedan ser problemáticos y los que no.

En dependencia de cómo se despierte te darás cuenta de si tuvo un sueño reparador o de si no descansó lo suficiente y podrás, entonces, tomar las medidas adecuadas. Ante las dudas, recomendable consultar a tu pediatra.