¿Duerme demasiado mi bebé? ¿Debo preocuparme?

En los primeros meses de vida, los bebitos duermen mucho. Los abuelos dirían “duermen como angelitos”, pero es común que los padres primerizos se preocupen cuando ven al bebé dormir más de 12 horas diarias. ¿Es esto una razón de alarma?

Los padres pueden estar tranquilos: los bebés duermen alrededor de 12 o 18 horas diarias. La mayor parte del tiempo que pasan despiertos es para alimentarse, y luego volver a dormir. En esta etapa de la vida es muy necesario esas horas de sueño, para que crezcan fuertes y saludables.

 

Los beneficios de dormir y algunos cuidados básicos

Mientras duerme, el gasto energético del recién nacido es mínimo. Por este motivo las energías provenientes de los alimentos se utilizan, casi en su totalidad, en su crecimiento. Es notable que los niños que mejor duermen son los que crecen más rápido. Además, sus órganos maduran mucho mejor y el sistema inmunológico se fortalece más.

De esta manera, un niño que duerme mucho es menos proclive a las enfermedades. Mientras se duerme, el sistema endocrino segrega la hormona del crecimiento, que es fundamental para su desarrollo. Así aprovecha al máximo los nutrientes incorporados.

La mejor posición para que el bebé duerma es bocarriba, con la cabeza ligeramente por encima de su cuerpo y ladeada. De esta forma se evita cualquier complicación en caso de vómito o reflujo. Si está acabado de comer, es recomendable que haya eructado antes, para que elimine los gases que dificulten su sueño.

Por lo general los bebitos se duermen fácilmente. Los especialistas recomiendan que en el día el bebé duerma en una habitación en la que entre la luz del sol, aire, y no esté completamente aislado de los sonidos típicos de la casa. En la noche, debe dormir en una habitación oscura y silenciosa.

No te preocupes si tu bebé duerme a pierna suelta, es la mejor forma que tiene para crecer.